El sistema español distingue tres medidas de regulación de empleo —el ERE (extinción), el ERTE de suspensión y el ERTE de reducción de jornada— y, desde 2022, el mecanismo RED. Esta pieza explica en qué se diferencian, qué prestación cobra el trabajador y cómo se reparten los expedientes por tipo y comunidad. Para la evolución año a año (del covid a 2026), ver ERE y ERTE década a década.
Resumen rápido
- Tres tipos de medidas: despido colectivo (ERE), suspensión de contratos (ERTE de suspensión) y reducción de jornada (ERTE de reducción).
- En 2024, alrededor de 189.000 trabajadores afectados por algún tipo de medida.
- Suspensión: 75 % del peso. Despidos colectivos: 20 %. Reducción de jornada: 5 %.
- El pico pandémico llegó a más de 3,5 millones de trabajadores en mayo de 2020.
- El mecanismo RED del RD-Ley 32/2021 institucionalizó el ERTE como herramienta estructural.
Los tres tipos de medidas
La Estadística de Regulación de Empleo del Ministerio de Trabajo y Economía Social (MITES) distingue tres tipos de medidas que afectan a trabajadores:
- Despidos colectivos (ERE): extinción definitiva del contrato. El trabajador deja la empresa y pasa al paro registrado con derecho a indemnización y, si cumple requisitos, a prestación contributiva.
- Suspensión de contratos (ERTE de suspensión): suspensión temporal sin trabajar. El contrato se mantiene, el trabajador cobra prestación durante la suspensión.
- Reducción de jornada (ERTE de reducción): reducción del horario laboral. El trabajador percibe la prestación proporcional a las horas no trabajadas.
Las dos últimas son temporales y no rompen la relación laboral; la primera es definitiva. Las causas legales pueden ser económicas, técnicas, organizativas, de producción o de fuerza mayor.
Volumen reciente
Tomando los datos del MITES cargados en el observatorio, en el año 2024 más reciente con datos cerrados:
- Trabajadores afectados total: aproximadamente 189.000 en toda España.
- Suspensión de contratos: el peso mayoritario (en torno al 75 %).
- Despidos colectivos: en torno al 20 %.
- Reducción de jornada: en torno al 5 %.
Las cifras exactas por año y CCAA se consultan en el hub del observatorio. La serie completa MITES está disponible desde 2008.
Distribución por CCAA
Las CCAA con más trabajadores afectados suelen ser las que combinan mayor población activa y peso industrial. Comunidad Valenciana ha aparecido en posiciones destacadas en los últimos años, debido a episodios sectoriales (textil, calzado, alimentación) y a la elevada concentración en el corredor mediterráneo.
Andalucía, País Vasco, Galicia y Cataluña suelen completar el grupo de las regiones con más expedientes en términos absolutos. Madrid muestra menos volumen relativo dada su composición sectorial (servicios avanzados, finanzas, sede de grandes empresas con menor exposición a regulación temporal).
Marco legal y procedimental
El ERE y el ERTE están regulados por el Estatuto de los Trabajadores (artículos 47 y 51) y por el Real Decreto 1483/2012. La tramitación exige:
- Comunicación previa a la representación de los trabajadores y a la autoridad laboral.
- Periodo de consultas con representación legal de los trabajadores (15-30 días según tamaño).
- Aportación de documentación que acredite la causa (económica, técnica, organizativa, productiva o de fuerza mayor).
- Decisión final empresarial tras consulta o, en su caso, autorización administrativa en supuestos específicos.
La autoridad laboral autonómica (o central, según ámbito) recibe la comunicación, supervisa el procedimiento y emite informe. La impugnación judicial es posible en jurisdicción social.
Por qué el ERTE pesa más que el ERE
Tras la pandemia se ha consolidado una preferencia clara por la suspensión temporal frente a la extinción definitiva. Hay razones de incentivo bien identificadas:
- Exoneraciones de cuotas a la Seguridad Social durante el ERTE (parciales según supuesto).
- Bonificaciones vinculadas al mantenimiento del empleo posterior.
- Reputación y conservación del capital humano de la empresa.
- Costes de reincorporación evitados (selección, formación inicial, curva de aprendizaje).
- Ventajas fiscales y de imagen reputacional frente a despidos colectivos.
El mecanismo RED, introducido por el RD-Ley 32/2021, articula dos variantes (cíclica y sectorial) pensadas para gestionar tensiones temporales sin recurrir al despido. La cíclica se activa por declaración del Gobierno; la sectorial requiere análisis de sectores en transformación estructural.
Contexto histórico: del marginal al protagonista
Antes de 2008, el ERTE en España era una herramienta minoritaria, usada en sectores muy específicos (industria pesada, automoción en ciclos cortos). Durante la crisis financiera 2008-2013 ganó protagonismo pero seguía siendo cuantitativamente menor que los despidos colectivos.
La pandemia de marzo 2020 cambió todo. En semanas, millones de trabajadores entraron en ERTE por fuerza mayor. La administración aprendió a gestionar volúmenes masivos y consolidó procedimientos de tramitación rápida.
Lecciones de la pandemia
En 2020 los ERTE protegieron a millones de trabajadores que de otro modo habrían pasado al paro registrado. La cifra de ERTE en su pico llegó a más de 3,5 millones de personas en mayo de 2020. La salida del confinamiento se gestionó con muchos de esos trabajadores reincorporándose progresivamente, no entrando al desempleo de larga duración.
Lecciones operativas que perduran:
- Velocidad de tramitación: la Administración aprendió a gestionar volúmenes masivos.
- Coordinación entre SEPE, Seguridad Social, mutuas y CCAA.
- Transparencia: las estadísticas del MITES se publicaron con mayor frecuencia y detalle.
- Diseño legislativo: la flexibilidad de las causas de fuerza mayor permitió actuar con rapidez.
Y los despidos colectivos
Aunque su peso es menor en términos de trabajadores afectados, los despidos colectivos son la noticia que más impacto mediático genera. Las grandes empresas con ERE durante 2023-2025 incluyen sectores en transformación digital (banca, telecomunicaciones), en transición ecológica (energía, automoción) o en reestructuración por consolidación (industria pesada).
Los convenios colectivos suelen mejorar las indemnizaciones legales en los grandes ERE, situándolas en 30-45 días por año o más en casos pactados (el suelo legal es de 20 días por año en despidos objetivos colectivos). El FOGASA cubre, en su caso, parte de la indemnización si la empresa entra en concurso de acreedores.
Limitaciones de los datos
La Estadística de Regulación de Empleo del MITES recoge expedientes comunicados a la autoridad laboral. No incluye despidos individuales objetivos ni disciplinarios, que son cuantitativamente mucho mayores en cifra anual. Para una foto completa del flujo de salidas del empleo conviene cruzar la ERE con datos de afiliación a la Seguridad Social (bajas) y con el paro registrado SEPE.
Los expedientes acordados no siempre llegan a aplicar el máximo de trabajadores autorizados: hay procesos que se reabsorben o se aplican parcialmente. La cifra de afectados autorizados puede ser superior a la de afectados reales.
Las series previas a 2012 no son totalmente comparables a las posteriores por cambios en la regulación procedimental introducidos por la reforma laboral de aquel año.
Lo que viene
Las previsiones apuntan a:
- Estabilidad en el uso del ERTE como mecanismo ordinario de gestión cíclica.
- Presión sectorial en automoción y energía por la transición ecológica.
- Posible aumento de ERE en sectores impactados por digitalización (banca, distribución).
- Activación puntual del mecanismo RED si hay shocks coyunturales.
El observatorio actualizará las cifras del MITES en cada nueva publicación anual y permitirá hacer el seguimiento por CCAA y por año.
Sectores con más expedientes recientes
Los sectores que más expedientes han generado en 2023-2025 son:
- Industria manufacturera (C): automoción, textil, alimentación, metalmecánica con episodios sectoriales.
- Comercio (G): cadenas de tiendas en reestructuración por presión del comercio online.
- Información y comunicaciones (J): ajustes en consultoría tecnológica y empresas digitales tras la corrección del sector tech 2022-2023.
- Servicios financieros (K): fusiones bancarias, digitalización de oficinas.
- Transporte (H): tensiones en transporte por carretera y logística.
El sector primario (agricultura, ganadería, pesca) rara vez recurre a ERE/ERTE: gestiona la estacionalidad con contratación fija discontinua, jornaleros temporales o reducción de actividad sin expedientes formales.
Cobertura del trabajador durante el expediente
La protección durante ERTE y ERE difiere significativamente:
- ERTE: prestación contributiva durante la suspensión, sin extinción del contrato, con bonificaciones a la empresa si mantiene empleo posterior.
- ERE: indemnización (mínimo 20 días por año de servicio con tope de 12 mensualidades en despidos objetivos colectivos), acceso a prestación contributiva si cumple requisitos de cotización, posibilidad de mejoras pactadas en convenio.
El SEPE gestiona ambas prestaciones. La afiliación a la Seguridad Social se mantiene durante el ERTE (con bonificaciones según supuesto); se extingue tras el ERE salvo recolocación inmediata.