Los ERE y ERTE son el termómetro fino de las crisis y reestructuraciones del mercado laboral español. La estadística del MITES permite reconstruir su evolución desde 2016, ver el shock del covid y comprobar cómo se ha normalizado el uso del ERTE como herramienta ordinaria de flexibilidad.
Resumen rápido
- En 2016-2019 los trabajadores afectados anualmente por ERE rondaban los 30.000-50.000.
- El pico de ERTE durante el covid superó los 3,5 millones simultáneos en mayo de 2020.
- En 2021-2022 los ERTE descendieron a niveles cercanos al millón anual y luego a cifras estructurales.
- En 2024 los trabajadores afectados por todas las medidas se situaron en torno a 189.000.
- Suspensión de contratos pesa más del 70 % del total reciente.
- El Mecanismo RED se introdujo en 2022 para institucionalizar la respuesta cíclica.
- Automoción, hostelería e industria pesada concentran el uso recurrente del ERTE.
Contexto y metodología
La fuente oficial es la Estadística de Regulación de Empleo del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social (MITES). Recoge mensualmente:
- Procedimientos comunicados o autorizados.
- Trabajadores afectados.
- Modalidad: despido colectivo, suspensión de contrato, reducción de jornada.
- Causa: económica, técnica, organizativa, productiva, fuerza mayor.
- Sector de actividad (CNAE).
- Provincia y CCAA.
Existen dos perspectivas: la del expediente comunicado y la del expediente efectivo. La estadística publica ambas. Durante la pandemia se añadió la categoría específica de ERTE por fuerza mayor covid, que se contabilizó aparte.
El paro registrado del SEPE incorpora a los trabajadores en ERTE de suspensión total como demandantes con relación laboral suspendida, no como parados puros. La EPA, por su metodología, clasifica a los trabajadores en ERTE como ocupados ausentes.
Marco normativo
Las dos piezas clave del Estatuto de los Trabajadores:
- Artículo 51 ET (Despido colectivo). Regula el ERE propiamente dicho. Requiere periodo de consultas con la representación legal de los trabajadores, autoridad laboral informada, umbrales numéricos según tamaño de plantilla.
- Artículo 47 ET (Suspensión y reducción). Regula los ERTE. Procedimiento similar pero sin extinción contractual.
Reformas con impacto significativo:
- Reforma laboral de 2012 (Ley 3/2012): eliminó la autorización administrativa previa para los ERE y simplificó el procedimiento.
- RDL 8/2020: respuesta covid con ERTE por fuerza mayor, exoneración de cuotas y cláusula de salvaguarda del empleo.
- RDL 18/2020 y sucesivos: prórrogas y ajustes durante la pandemia.
- RDL 32/2021 (Reforma laboral): creación del Mecanismo RED, refuerzo del ERTE como mecanismo estructural y limitación de la temporalidad.
Evolución 2016-2019: antes del covid
El periodo 2016-2019 marcó un suelo del uso de la regulación de empleo. Los datos MITES muestran:
- Trabajadores afectados por ERE: entre 35.000 y 50.000 anuales.
- Trabajadores afectados por ERTE: entre 50.000 y 90.000 anuales.
- Total entre ambas modalidades: alrededor de 100.000-130.000 trabajadores al año.
El sentido dominante era el ajuste sectorial controlado: industria, banca tras la consolidación, comercio en reestructuración. El uso del ERTE estaba lejos del estatus de "herramienta de uso masivo".
2020: el shock del covid
Los datos de 2020 cambian la escala. Los ERTE por fuerza mayor covid se autorizaron a un ritmo sin precedentes:
- Marzo-abril 2020: incorporación masiva. El pico se alcanza a finales de abril y principios de mayo.
- Trabajadores en ERTE simultáneamente: por encima de 3,5 millones.
- Sectores más afectados: hostelería, comercio, turismo, transporte, ocio.
- CCAA con mayor incidencia: Baleares, Canarias, Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana.
El diseño del RDL 8/2020 fue clave: exoneración de cuotas para la empresa, prestación inmediata para el trabajador sin agotar la carencia, y compromiso de mantenimiento del empleo por seis meses tras la reincorporación.
El conjunto de medidas evitó que la mayoría de esos millones de trabajadores pasaran al paro registrado, donde la duración media habría sido mucho mayor.
2021-2024: normalización
La salida del shock fue progresiva:
- 2021: en torno a 1,1 millones de trabajadores afectados por ERTE en el conjunto del año.
- 2022: cifras ya cercanas a las pre-pandémicas, en torno a 190.000-230.000.
- 2023: en torno a 150.000-180.000 trabajadores afectados.
- 2024: cifra cerrada de aproximadamente 189.000 trabajadores afectados.
La composición se ha estabilizado:
- Suspensión de contratos: alrededor del 75 % del total.
- Despidos colectivos: en torno al 20 %.
- Reducción de jornada: en torno al 5 %.
El ERTE se ha consolidado como herramienta ordinaria de ajuste a corto plazo, especialmente en sectores con estacionalidad o exposición cíclica.
El Mecanismo RED como amortiguador
El RDL 32/2021 institucionalizó el aprendizaje del covid. El Mecanismo RED tiene dos variantes:
- Modalidad cíclica: para episodios de crisis macroeconómica. Activa el Consejo de Ministros tras informe de los agentes sociales.
- Modalidad sectorial: para sectores en transición permanente que requieren recualificación.
Incluye exoneración de cuotas, formación obligatoria con cargo a la fundación estatal y un fondo específico para sostener el sistema.
El modelo se inspira en la kurzarbeit alemana, sistema que ha amortiguado las recesiones alemanas de 2008-2009 y de 2020 con menor impacto sobre la tasa de paro. La adaptación española añade compromisos formativos más explícitos.
Sectores de uso recurrente
Los sectores que recurren con más frecuencia a ERE/ERTE en años recientes:
- Automoción. Paradas técnicas por problemas de suministros, transición al vehículo eléctrico, ajustes de capacidad.
- Industria pesada. Siderurgia, cemento, química, papel.
- Hostelería. ERTE de temporada y por episodios puntuales.
- Banca. ERE recurrentes por fusiones y digitalización.
- Telecomunicaciones. Reestructuraciones por consolidación.
- Energía. Centrales en cierre por transición ecológica.
- Comercio. Ajustes por cambio de modelo (digitalización, grandes superficies).
Los datos del MITES por CNAE permiten seguir el detalle anual.
Lecturas estructurales
La pandemia consolidó el ERTE como herramienta de política laboral, no solo como instrumento empresarial. Los efectos:
- Reducción de la elasticidad del paro al PIB en shocks negativos cortos.
- Mantenimiento del capital humano vinculado a la empresa, con menores costes de recontratación.
- Coste fiscal alto a corto plazo, compensado parcialmente por el menor gasto en prestaciones contributivas de larga duración.
- Refuerzo del diálogo social en el diseño de políticas activas.
Quedan debates abiertos sobre el riesgo de "ERTE zombi" (empresas inviables sostenidas artificialmente) y sobre el uso del mecanismo en sectores en transformación estructural más que cíclica.
Distribución territorial
Las CCAA con mayor número absoluto de trabajadores afectados por ERE/ERTE en los últimos años combinan tamaño poblacional y peso industrial. Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía, País Vasco y Galicia suelen liderar las cifras absolutas.
Comunidad Valenciana ha aparecido con frecuencia en posiciones destacadas por episodios sectoriales recurrentes (textil, calzado, alimentación) y por su peso en el corredor mediterráneo. País Vasco aporta volumen por su industria pesada (siderurgia, automoción auxiliar, máquina-herramienta).
Madrid muestra cifras absolutas relativamente bajas para su tamaño dada la composición de su economía: servicios avanzados, finanzas, administración pública. Cuando Madrid sí aparece con peso, suele ser por ERE en banca y telecomunicaciones.
Cláusula de salvaguarda y compromisos de empleo
Una novedad del marco covid que se ha mantenido en el Mecanismo RED es la cláusula de salvaguarda del empleo: la empresa que se beneficia de exoneraciones de cuotas se compromete a mantener el empleo durante seis meses tras la reincorporación.
El incumplimiento implica la devolución de las cotizaciones exoneradas. El SEPE y la Inspección de Trabajo controlan el cumplimiento, con criterios revisados en sucesivas instrucciones.
El compromiso ha modulado las decisiones empresariales en sectores como la hostelería, donde la rotación natural y la estacionalidad podían generar fricciones con la cláusula.
Datos disponibles en el observatorio
El sitio publica:
- Trabajadores afectados anuales por modalidad (ERE, ERTE suspensión, ERTE reducción).
- Desglose por CCAA y por sector CNAE de actividad.
- Causa del expediente (económica, técnica, organizativa, productiva, fuerza mayor).
- Series mensuales de procedimientos comunicados.
- Comparativa interanual y media de los últimos cinco años.
Limitaciones de los datos
Las cifras requieren matices:
- El MITES distingue procedimientos comunicados, autorizados y efectivos. La opinión pública suele citar las cifras autorizadas, que no equivalen a despidos finales.
- En ERE consensuados, el número final de despidos suele ser menor que el inicialmente comunicado tras la negociación.
- Los ERTE por fuerza mayor covid se contabilizaron aparte y no son directamente comparables con los ERTE estándar de la serie histórica.
- La estadística no recoge los acuerdos extintivos individuales fuera del marco colectivo, que pueden absorber parte del ajuste real.
- Los datos provisionales se revisan en publicaciones posteriores.
- La afectación real de un ERTE de reducción de jornada al cómputo del paro es menor que la de uno de suspensión total, lo que conviene tener en cuenta al agregar cifras.
Datos a seguir en próximos trimestres
Variables relevantes:
- Evolución del Mecanismo RED en modalidad sectorial para la automoción y la transición energética.
- Cifras anuales de afectados por ERE en banca tras las últimas fusiones.
- Comparativa con la kurzarbeit alemana en términos de coste por trabajador protegido.
- Distribución por tamaño de empresa: la concentración en grandes corporaciones ha sido tradicionalmente alta.
- Tasa de reincorporación efectiva tras ERTE en sectores estacionales.