El mercado laboral secundario es el segmento del mercado de trabajo caracterizado por empleos inestables, baja remuneración, escasa protección laboral, alta rotación y dificultad para acceder a mejor posición. Se contrapone al mercado primario (núcleo de empleos estables, bien remunerados, con carrera interna y formación específica financiada por la empresa). Es uno de los conceptos centrales de la teoría del mercado dual desarrollada por Doeringer y Piore en 1971.
Marco teórico
- Doeringer y Piore (1971) Internal Labor Markets and Manpower Analysis: distinción inicial entre mercado primario y secundario.
- Cain (1976) The Challenge of Segmented Labor Market Theories to Orthodox Theory: discusión crítica con la economía neoclásica.
- Saint-Paul (1996) Dual Labor Markets: aplicación al caso europeo y particularmente español.
- Doeringer, Piore y Stone (varias): refinamiento del modelo y aplicación a colectivos vulnerables.
Características
Empleos del mercado secundario suelen presentar:
- Inestabilidad: contratos temporales, fijos discontinuos en condiciones precarias, rotación constante.
- Bajos salarios: cerca del SMI o ligeramente por encima.
- Escasa formación específica: la empresa no invierte porque no espera retención.
- Pocas promociones internas: no hay carrera profesional dentro del puesto.
- Bajo poder de negociación: convenios poco protectores o ausentes, sindicalización débil.
- Condiciones laborales más duras: turnos partidos, jornadas a deshora, exposición física.
Quiénes lo componen
Sectorial e individualmente:
- Sectores: hostelería, comercio minorista, limpieza, cuidados, agricultura, transportes con turnos, telemarketing.
- Colectivos: jóvenes en su primera década laboral, inmigrantes recientes, mujeres con cargas, personas con baja cualificación, personas con discapacidad sin apoyo intermediación.
- Territorio: zonas con poco tejido productivo, costa con economía estacional fuerte, periferias urbanas con tasas de paro elevadas.
Cómo se aplica al caso español
España es uno de los ejemplos paradigmáticos de dualidad del mercado laboral:
- Pico de temporalidad previo a 2022: ~25 % de los contratos eran temporales (mercado secundario), frente al 14 % medio UE.
- Tras la reforma 2022: la temporalidad cayó al 14 %, pero parte del mercado secundario se trasladó al fijo discontinuo (700.000+ trabajadores) y a contratos indefinidos con alta rotación informal.
- Salarios bajos: el 30 % de los asalariados cobra menos de 1,5 veces el SMI.
- Sectores con peso del secundario: hostelería (con mayor estacionalidad), agricultura (eventual y agrario), comercio minorista (rotación elevada), limpieza y cuidados (parcialidad involuntaria alta).
Cómo se sale del mercado secundario
La movilidad ascendente del secundario al primario es difícil. Factores que ayudan:
- Formación específica continua: certificación de profesionalidad, FP dual, microcredenciales.
- Experiencia continuada: cadena de contratos en el mismo sector sin interrupciones.
- Redes profesionales: contactos en el primario que faciliten el paso.
- Convertibilidad: aprovechar la transformación obligatoria a indefinido tras concatenar temporales.
- Movilidad geográfica: aceptar puestos en zonas con tejido productivo más sólido.
Las políticas activas de empleo (formación, intermediación, bonificaciones) tienen como objetivo facilitar este paso pero su efectividad en España ha sido históricamente limitada.
Diferencias con conceptos limítrofes
- Mercado laboral dual: estructura formada por la coexistencia de primario y secundario.
- Precariedad laboral: condición de los empleos. Puede aparecer en cualquier segmento, aunque concentra en el secundario.
- Informalidad: trabajo sin alta en SS. El secundario puede ser formal o informal; en España es mayoritariamente formal.
- Empleo atípico: contratos no estándar (parcial, temporal, autónomo dependiente). Solapamiento parcial con el secundario.
Errores frecuentes
- Confundir secundario con informal: el secundario es formal en su mayoría (con alta en SS). La informalidad es trabajo sin alta y es un fenómeno distinto.
- Asumir que toda temporalidad es mercado secundario: hay temporalidad genuinamente eventual o por proyecto en buenas condiciones (mercado primario interno). El secundario es más amplio que la temporalidad mal pagada.
- Pensar que el mercado secundario es marginal: en España representa entre el 20 % y el 30 % del empleo total según definiciones. No es residual.
- Confiar en la salida automática: la mayoría de quienes entran al secundario permanecen en él durante años o décadas, no es un peldaño hacia el primario salvo para minorías.
- Atribuir el secundario solo a empresas pequeñas: el secundario existe también en grandes empresas mediante subcontratación, ETT y figuras de empleo flexible.