El desempleo encubierto agrupa a las personas que en la práctica desearían trabajar o trabajar más, pero no figuran como paradas en las estadísticas oficiales por su clasificación en otras categorías: subempleados involuntarios, desanimados que dejan de buscar, inactivos forzosos por cuidados familiares. La OIT lo denomina subutilización del trabajo.
Categorías
Subempleados involuntarios
Personas con jornada parcial que preferirían trabajar a tiempo completo y no encuentran. La tasa de parcialidad involuntaria los mide específicamente. En España alcanza al 50-55 % de las personas con jornada parcial.
Desanimados
Personas que dejan de buscar empleo activamente porque consideran que no van a encontrarlo. Quedan fuera de la tasa de paro EPA (que exige búsqueda activa) y pasan a ser inactivos. Es el grupo típicamente más invisible.
Inactivos forzosos por cuidados
Personas que querrían trabajar pero no pueden por dedicarse al cuidado de menores, mayores o personas con dependencia, sin alternativas asequibles de servicios. Predominantemente mujeres en el caso español.
Trabajadores en formación obligatoria
Personas mayores en cursos o talleres del SEPE/CCAA que serían parados sin esa actividad. Las estadísticas pueden no contabilizarlos como tales según metodología.
Por qué no aparece en la tasa de paro
La tasa de paro EPA se calcula sobre la población activa (ocupados + parados). Quienes no buscan activamente son inactivos, no parados. La tasa de paro puede bajar artificialmente si más personas se desaniman y dejan de buscar.
Es por esto que conviene mirar varias métricas juntas:
- Tasa de paro.
- Tasa de actividad.
- Tasa de empleo.
- Tasa de subutilización (Eurostat).
- NEET para jóvenes.
La tasa de subutilización del trabajo
Eurostat publica una tasa ampliada que incluye parados, subempleados y desanimados. Habitualmente esta tasa es 1,5 a 2 veces la tasa de paro estándar. En España, si la tasa de paro está en el 11 %, la tasa de subutilización puede rondar el 18-22 %.
Caso histórico: la pandemia de 2020
Durante el confinamiento por covid, muchas personas no podían buscar empleo activamente (no podían salir, no se contrataba). Según la metodología OIT estricta, pasaban a ser inactivos en lugar de parados. La tasa de paro EPA no reflejó completamente el shock, mientras que las cifras de ERTE sí lo mostraban directamente. El desempleo encubierto en términos de búsqueda imposibilitada fue masivo durante esas semanas.
Diferencia con desempleo estructural
- Estructural: parados de larga duración con dificultades reales de reinserción. Sí aparecen en la tasa.
- Encubierto: personas que ni siquiera figuran como paradas pese a querer trabajar.
Las dos categorías pueden solaparse: un parado de larga duración puede acabar desanimado y desaparecer de las estadísticas como inactivo, pasando de "estructural" a "encubierto".
Importancia
- Mide el bienestar laboral real mejor que la tasa de paro sola.
- Anticipa shocks: en recesiones, mucha gente pasa primero a subempleo y desánimo antes de declararse oficialmente parada.
- Tiene componente de género: el encubierto femenino por cuidados es estructuralmente mayor en España.
Errores frecuentes
- Asumir que la tasa de paro mide todo el desempleo: no. Mide solo el oficial.
- Comparar tasa de paro entre países sin matizar: las tasas armonizadas Eurostat son comparables, pero el desempleo encubierto puede variar mucho.
- Confundir desempleo encubierto con economía sumergida: la economía sumergida es trabajo no declarado; el desempleo encubierto es ausencia de trabajo deseado.